Al envejecer, los cafetos dejan de ser productivos su capacidad de generar la cereza se agota con el pasar de los años. Esta situación es perjudicial para una finca porque al perder productividad se afecta directamente su rentabilidad. Es indispensable tener un plan de renovación de cafetales, ya sea por siembra o por poda. Esto ayudará a obtener nuevos brotes, ramas y entrenudos que conserven la
vitalidad de los cafetos para producir frutos y un rendimiento financiero adecuado.
¿Por qué es importante renovar los cafetales?
Dependiendo del cafetal y de la densidad del cultivo, a los cinco o 6 seis años de sembrado el cafetal fisiológicamente las plantas cumplen su ciclo productivo y empiezan a envejecer disminuyendo su producción. “Por eso, se hace necesario una renovación para
evitar esta pérdida de rendimiento”. Con el paso de los años, la población que se sembró va a ir disminuyendo debidos factores como:
• Plagas y enfermedades
• Deficiente manejo nutricional
• Sequías
• El propio envejecimiento natural de las plantas
Frente a las consecuencias de no realizar una renovación adecuada y oportuna, la principal es la baja productividad. Además, “habrá más incidencia de plagas y enfermedades, y dificultad para la recolección, aumentando los costos, por ser plantas más altas que la
estatura del recolector promedio. Finalmente, eso se traduce en pérdida de rentabilidad: estás trabajando con plantas en las que inviertes el mismo trabajo y los mismos insumos pero que producen menos”.
La renovación debe hacerse cuando los árboles de café comienzan a bajar sustancialmente la producción y la apariencia de las plantas ya no es la misma. “Esto puede ocurrir a partir de los cinco años en los cafetales expuestos al sol y entre los siete y nueve años en cafetales que tengan al menos un 40 % de sombra”.






